RIO DE JANEIRO, Brasil.- La comandancia del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE) de la Policía Militar de Río de Janeiro informó hoy que tiene el control total de la favela Rocinha, la mayor de Brasil, después de 30 años en manos de los narcotraficantes.

La ocupación de Rocinha comenzó esta madrugada cuando efectivos del BOPE y del batallón de Operaciones de Choque entraron por las solitarias callejuelas, escoltados por el vuelo rasante de dos helicópteros. En lo que va de la operación, que cuenta con unos 2.000 funcionarios y 200 efectivos de la Marina, no se registraron disparos o enfrentamientos.

Todos los accesos a la barriada fueron cerrados desde los primeros minutos del día, así como interrumpido el tránsito en las principales calles y avenidas cercanas. En las arterias, algunas mujeres lloraron y la mayoría de los vecinos no quizo hablar con la prensa.

La toma de Rocinha, con 120.000 habitantes y la decimonovena que reconquista la policía a los narcotraficantes, recuerda la megaoperación policial-militar desplegada en noviembre de 2010 para arrebatar el control de las favelas del Complexo do Alemao, donde viven unas 400.000 personas. Las ocupación se produjo tras varios días de enfrentamientos que dejaron 37 muertos.

El estado de Rio de Janeiro, uno de los más violentos de Brasil, mantiene desde 2008 una carrera contrarreloj para pacificar los barrios pobres de la ciudad controlados por narcotraficantes y milicias paramilitares antes del Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.

Más de 1,5 millones de personas viven en unas mil favelas en Rio, o sea cerca de un tercio de la población total. (AFP-NA)


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